sábado, 17 de septiembre de 2016

Diccionario Metápolis de Arquitectura Avanzada

Gausa Manuel y Otros. 2001. Ed. Actar. Barcelona, España. (Pp335) define inquietud de la siguiente manera:
[abierto, inestable, animación, dinamismo]
La forma que describimos aquí es una forma inquieta (nerviosa, no-estable, no-sujeta). Narra un estado latente –incierto– virtualmente incompleto. Expresa un instante pero también alude a otros posibles instantes. Se trata en efecto de una forma inquietante, en stand by. Podría concebirse entonces, como una trayectoria interrumpida, congelada en un instante preciso. Más que de una  composición se trataría pues de un protocolo –o un teorema específico– dentro de una cadena ilimitada de teoremas diversos. Su perfil –su silueta, su perímetro, su frontera- no describe ya un diseño completo, finito, cerrado, sino más bien la simulación dinámica de un proceso abierto.
Una trayectoria difusa, incompleta, vaída, acorde con la propia capacidad evolutiva del sistema (esa idea de crecimiento implícito), asociada a su naturaleza expansiva y dispersa susceptible de engranar múltiples situaciones a partir de un juego virtualmente ilimitado de combinaciones variables. Una forma que se expande, pues, indefinida e infinitamente, desde todos los puntos, como un gráfico multidimensional; una configuración múltiple y abierta, de conexiones encadenadas, referidas, no obstante, a patrones simples, evolutivos.

En la psicología esto puede aludir a algo que no puede estar quieto, que está en estado nervioso. Pero en este ámbito, ese término puede ser mucho más amplio. Puede hacer referencia a formas abiertas, inestables, que inquieten a quien las observe; que nos haga notar cierto dinamismo en su morfología.

No hay comentarios:

Publicar un comentario